El pasado 12 de junio se estrenó en España la última película de Steven Spielberg, 'El día de la revelación'. Se trata de su enésima incursión en el terreno de los alienígenas, otra vez elucubrando sobre un posible contacto de estos con la raza humana tras títulos como 'Encuentros en la tercera fase', 'E.T.' y 'La guerra de los mundos'. Un filme en el que tenía puestas muchísimas expectativas pero que ha resultado una tremenda decepción.
Y creo que no soy el único. Que éramos muchos los que esperábamos 'El día de la revelación' como el regreso del mejor Spielberg y nos hemos quedado con las ganas. La taquilla del primer fin de semana fue positiva y luego se ha ido desinflando como un azucarillo. Y que parte de la crítica profesional ha plasmado en sus críticas una querencia, un deseo, un propósito en resaltar los puntos positivos, dejando de lado la debilidad del argumento. Porque creo que el guion es tan sumamente malo que si no hubiera sido dirigida por Steven Spielberg, estaríamos hablando de una de las peores películas del año. Y no quiero que se tome esto como un juicio desfavorable hacia él sino que es todo lo contrario, es un halago hacia su capacidad como director, para generar grandes momentos cuando los cimientos son tan débiles.
Pese a todo, hay que reconocer que el tramo final de 'El día de la revelación' eleva mucho el nivel de la película. Resulta emotivo y ofrece momentazos marca de la casa. Sus primeros planos serán recurrentes y facilones, sí, pero todavía son eficaces. La verdadera chicha está ahí, y sabe a poco. Demasiado atropellado todo: falta construcción previa de argumento y te quedas con cara de... lo anterior, ¿para qué? Creo que eso cabrea todavía más. Además, la revelación.. vuelvo a recurrir a Garci y no soy su idea de: "Mira, Spielberg sabe cosas porque se las ha contado el Gobierno y aquí no le ha dado la gana de mostrarlas a pesar de haber jugado con ese hype..." pero me quedo con las ganas de algo más. Juega con las mismas claves que ya presentó con 'Encuentros en la tercera fase' y 'E.T., el extraterrestre'; es decir, está exprimiendo el limón hasta su última gota. No hay nada nuevo. Y también me pregunto: ¿le queda algo por darnos al bueno de Steven o es hasta aquí? Desde 'Munich' ha dirigido algunos buenos títulos, pero ninguna gran obra, y el olfato de taquilla lo perdió con el cambio de siglo. Hace tiempo que dejó de ser el Rey Midas de Hollywood.
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